Estrés (del inglés stress, ‘fatiga’) es una reacción fisiológica del organismo en

el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una

situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.

Cuando esta respuesta natural se da en exceso se produce una sobrecarga de

tensión que repercute en el organismo y provoca la aparición de enfermedades

y anomalías patológicas que impiden el normal desarrollo y funcionamiento

del cuerpo humano. Algunos ejemplos son los olvidos (incipientes problemas

de memoria),alteraciones en el ánimo, nerviosismo y falta de concentración,

entre otros síntomas.

El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia, aunque

este mecanismo de defensa puede acabar, bajo determinadas circunstancias

frecuentes en ciertos modos de vida, desencadenando problemas graves de

salud.

Causas del Estrés

La manera en que interpretamos y pensamos acerca de lo que nos ocurre

afecta a nuestra perspectiva y experiencia de estrés. De manera que con

frecuencia es nuestra interpretación lo que genera (o potencia) una reacción

negativa de estrés, más que el evento o situación a la que nos enfrentamos.

Dicho de otra forma, no es el hecho, sino la interpretación del mismo lo que

causa el estrés.

Un disparador (hecho, suceso) comienza todo este proceso.

Cualquier suceso que genere una respuesta emocional, puede causar estrés.

En condiciones apropiadas (si estamos en medio de un incendio, nos ataca una

fiera, o un vehículo está a punto de atropellarnos), los cambios provocados

por el estrés resultan muy convenientes, pues nos preparan de manera

instantánea para responder oportunamente y poner nuestra vida a salvo.

Muchas personas en medio de situaciones de peligro desarrollan fuerza

insospechada, saltan grandes obstáculos o realizan maniobras prodigiosas.

El problema del Estrés

Lo que en situaciones apropiadas puede salvarnos la vida, se convierte en un

enemigo mortal cuando se extiende en el tiempo. Para muchos, las

condiciones de hacinamiento, las presiones económicas, la sobrecarga de

trabajo, el ambiente competitivo, etc., son circunstancias que se perciben

inconscientemente como amenazas.

Los síntomas físicos, pueden ser dolor de cabeza, de espalda, cansancio,

sudoración, gastritis etc. Entre los síntomas sociológicos puede señalarse

cuando una persona se le olvidan todas las cosas, se siente cansado, alterado,

las relaciones con otras personas enmpiezan a fallar, se pelea con todo el

mundo.

Como disminuir el estrés

El ejercicio es una buena forma de afrontar el estrés porque es una forma

saludable de relevar la energía contenida y la tensión. También lo ayuda a

estar en mejor forma, lo cual lo ayuda a sentirse mejor en todo sentido.

La meditación es una forma de pensamiento guiado. Éste puede tomar muchas

formas. Usted puede hacerlo con algún ejercicio que repite los mismas

movimientos una y otra vez, como caminar o nadar. Usted puede hacerlo

practicando las técnicas de relajación, con el estiramiento o respirando

profundamente.

El entrenamiento de relajamiento es fácil. Empiece con un músculo.

Manténgalo tirante por unos cuantos segundos. Relaje el músculo después de

unos cuantos segundos. Haga lo mismo con todos sus músculos. El

estiramiento también puede ayudarlo a relevar la tensión. Haga rodar la

cabeza en un circulo ligero. Trate de alcanzar el techo y dóblese de lado a lado

lentamente. Haga rodar los hombros.

Los ejercicios respiratorios. El objetivo es ejercer un control voluntario sobre la

respiración de manera que la utilicemos como calmante cuando nos abrumen

las situaciones de estrés. Está demostrado que una respiración adecuada tiene

un efecto calmante sobre la persona que está sometida al estrés.

Respiración profunda, relajada:

Recuéstese en una superficie plana.

Coloque una mano en el estómago, justamente encima del ombligo. Coloque

la otra mano en su pecho.

Inhale lentamente y trate de hacer que su estómago se alce.

Exhale lentamente y deje que su estómago baje.

Bajar los ritmos del cerebro

La mala salud, la excitabilidad y la capacidad deficiente para el aprendizaje se

deben, en parte, a un excesivo grado de actividad cerebral.

Los científicos han identificado cuatro tipos básicos de ondas cerebrales: Beta,

Alfa, Theta y Delta. Correspondientes a los cuatro niveles de la actividad

cerebral. La frecuencia de cada una de esas clases de onda, medida en ciclos

por segundo (CPS), es visible en las gráficas por un electroencefalograma.

Explica el psicólogo clínico especialista en terapia cognitiva y dinámica de

grupos, Johan Suárez, que cuando una persona se encuentra en Delta produce

ondas cerebrales de medio a 4 CPS. Delta es la zona del sueño profundo

inconsciente. En Theta genera de 5 a 7 CPS, zona del sueño profundo cómodo,

un área de absoluta y máxima satisfacción. Cuando está en Alfa, produce de 8

a 13 CPS y corresponde al área del sueño relajante y de los sueños, a veces

también llamada MOR (movimiento ocular rápido) porque los ojos parpadean

con rapidez cuando se sueña. Beta, es el estado consciente externo, pues el

cerebro emana ondas de 14 a 40 CPS. En el momento de leer este artículo,

usted se encuentra en Beta.

Según Suárez, la persona promedio, en un momento promedio y durante un

día promedio, se encuentra en el área Beta, produciendo 21 CPS. Cuando el

individuo tiene altos niveles de estrés, cólera, temor, nerviosismo, aprensión o

cualquier emoción inquietante, ese ritmo aumenta y la actividad del cerebro se

eleva a 22, 25 o más CPS.

Considera que el ritmo de la buena salud, de la inteligencia, la concentración,

la tranquilidad, radican en el área de la producción de ondas cerebrales que

cae más debajo de 19 CPS.

“El estrés y la ansiedad se asocian con una producción de ondas cerebrales

superior a los 21 CPS”. Afirma que casi todos los miembros de la comunidad

científica y médica convienen en que el estrés es la causa fundamental de

muchos problemas de salud.

Si la raíz de tantos problemas se encuentra en un grado excesivo de actividad

cerebral, llegaríamos a la conclusión de que la capacidad para controlar las

ondas cerebrales podría ayudarnos a resolver muchos de nuestros problemas.

Cuando se utiliza la PNL para inducir estados de conciencia alterada y la

persona entra en un estado de relajación, disminuyen las ondas cerebrales,

pasamos a un estado alfa, de relajación y al disminuir las ondas cerebrales, el

estrés baja.

También se puede cambiar la interpretación del suceso desencadenante

del estrés.

Y además también al entrar en estados de relajación, necesariamente cambia

el ritmo de la respiración.

Espero que les sirva, un saludo.

PD: Aqui tienen un video sobre el proceso de estrés.