Hace unos días tuve un hecho muy curioso, encontré en el balcón de mi

departamento, entre el tendedero de ropa, una paloma que estaba quieta,

inmóvil, me le acerco a ver que le pasaba, extiende sus alas, trata de agitarlas

pero no puede volar. En su rostro se podía visualizar el miedo.

Pensé que no se le había enseñado a volar, que no estaba preparada lo

suficiente para ello porque es sólo un pichón de paloma.

Pero si no vuela, es probable que muera, ya que no puede hacerse de

alimentos y además es presa fácil de los gatos.

Entonces la empujé hasta el borde del balcón y tampoco, no volaba.

Y ahí fué un momento de decisión, para mí y para la paloma, porque

decidí empujarla desde el borde hasta que no le quede otra que volar.

Y la paloma voló, se fué hasta el edificio de enfrente y siguió volando.

Hay veces en que nuestro miedo nos limita tanto que seguimos en esa

situación que nos incomoda pero no lo suficiente para tomar una decisión de

cambio.

Y entonces seguimos manteniendo esas conductas, ese comportamiento

ese pensamiento, porque a la mente no le gusta adentrarse en lo totalmente

desconocido.

Para la paloma el volar le abre muchísimas posibilidades, es

como descubrir un mundo nuevo.

Para vos también, ir hacia lo que vos querés dejando atrás esas limitaciones

que te acompañan, es como descubrir un mundo nuevo, ya nada será igual.

La paloma estaba preparada para volar, solo tuve que darle un empujón.

Llevarla hasta el borde donde o sos vos o tus miedos.

¿Te das cuenta de las cosas que podrías hacer sino tuvieras miedo?

En los cursos de PNL en PNL Palermo te vamos a llevar hasta el límite

pero el vuelo lo das vos, porque vos sabés como volar e ir hacia donde vos

querés, nosotros solo te damos el empujón.